Cuesta mucho conciliar el sueño con el frío que hace. Somos seis personas en una cabaña, durmiendo sobre colchonetas y con un saco de dormir. Estamos con varias capas de ropa. Yo tengo mucho frío en las piernas pues se cuela aire de la noche por algún agujero que hay. Me quito un abrigo y lo pongo sobre el saco para cubrir las piernas. Mejor. Me quedo dormida.
Me despiertan unas voces afuera. Ya es de día, son las 6 de la mañana, hay que levantarse. Nos tomamos nuestro tiempo, nos desperezamos. Alguien abre la puerta y vemos delante de nosotros al Volcán de Agua. Buff, sin palabras. Empezamos a recoger, vestirnos, ir al baño (es un baño seco), aquí no hay lujos.
| Amanecer en volcán Acatenango |